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La sensibilidad dental es una molestia muy común que afecta a muchas personas en algún momento de su vida. Se manifiesta como un dolor breve, intenso y localizado en los dientes al consumir alimentos o bebidas frías, calientes, dulces o ácidas, e incluso al respirar aire frío.

Este problema aparece cuando la dentina, la capa interna del diente situada debajo del esmalte, queda expuesta. Al no estar protegida, los estímulos externos pueden llegar directamente al nervio dental, provocando ese dolor característico que muchas personas describen como un “calambre” en el diente.

Aunque la sensibilidad dental suele ser temporal, cuando aparece con frecuencia puede indicar la presencia de otros problemas dentales. Por ello, es importante acudir a revisiones periódicas con el dentista para detectar su causa y aplicar el tratamiento adecuado.

En Clínica Dental FOS, en Sevilla, ayudamos a nuestros pacientes a identificar el origen de la sensibilidad dental y a encontrar la mejor solución para aliviar el dolor y proteger su salud bucodental.

Qué es la sensibilidad dental

La sensibilidad dental se caracteriza por un dolor agudo y breve en uno o varios dientes cuando entran en contacto con determinados estímulos. Estos estímulos pueden ser cambios de temperatura, alimentos azucarados o bebidas ácidas.

El dolor suele desaparecer cuando el estímulo deja de actuar, pero su aparición repetida puede resultar muy molesta e incluso afectar a la calidad de vida, ya que muchas personas evitan comer ciertos alimentos por miedo al dolor.

Cómo funciona la dentina

Para entender la sensibilidad dental es importante conocer la estructura del diente. Bajo el esmalte se encuentra la dentina, un tejido más blando que contiene miles de pequeños canales microscópicos llamados túbulos dentinarios.

Estos túbulos conectan con el nervio del diente. Cuando la dentina queda expuesta, los cambios de temperatura o ciertas sustancias pueden viajar a través de esos canales y estimular el nervio dental, generando la sensación de dolor.

Por eso, cuando el esmalte se desgasta o las encías se retraen, la probabilidad de sufrir sensibilidad dental aumenta.

Causas de la sensibilidad dental

Existen diferentes factores que pueden provocar sensibilidad dental. Identificar la causa es fundamental para aplicar el tratamiento más adecuado.

Desgaste del esmalte

El esmalte es la capa más externa y resistente del diente. Sin embargo, puede desgastarse con el tiempo debido a factores como:

  • Cepillado demasiado fuerte

  • Uso de cepillos de dientes duros

  • Consumo frecuente de alimentos y bebidas ácidas

  • Rechinar o apretar los dientes

Cuando el esmalte se desgasta, la dentina queda más expuesta y aumenta la sensibilidad.

Retracción de encías

La retracción de las encías ocurre cuando el tejido gingival se desplaza hacia abajo, dejando parte de la raíz del diente al descubierto. Esta zona no está protegida por esmalte, por lo que es especialmente sensible a los estímulos externos.

La retracción de encías puede estar relacionada con enfermedades periodontales, cepillado agresivo o envejecimiento natural de los tejidos.

Bruxismo

El bruxismo, o hábito de apretar o rechinar los dientes, suele ocurrir durante la noche y puede provocar desgaste dental progresivo.

Este desgaste reduce el grosor del esmalte y aumenta la exposición de la dentina, lo que puede generar sensibilidad dental y otros problemas como fracturas dentales o dolor en la mandíbula.

Cómo tratar la sensibilidad dental

El tratamiento de la sensibilidad dental depende de la causa que la origine. En muchos casos, pequeñas modificaciones en la higiene bucodental pueden mejorar los síntomas, pero en otras situaciones puede ser necesario un tratamiento profesional.

Pastas dentales desensibilizantes

Las pastas dentales específicas para dientes sensibles contienen ingredientes que ayudan a bloquear la transmisión de estímulos hacia el nervio dental.

Con un uso continuado, estas pastas dentales pueden reducir progresivamente la sensibilidad y mejorar el confort al comer o beber.

Tratamientos profesionales

Cuando la sensibilidad dental es más intensa o persistente, el dentista puede aplicar tratamientos profesionales para proteger la dentina.

Algunas de las soluciones más habituales incluyen:

  • Aplicación de barnices o geles desensibilizantes

  • Sellado de los túbulos dentinarios

  • Tratamientos con flúor para fortalecer el esmalte

  • Restauraciones dentales si existe desgaste o fractura

En Clínica Dental FOS en Sevilla, realizamos un diagnóstico personalizado para determinar el origen de la sensibilidad dental y recomendar el tratamiento más adecuado para cada paciente.

Cómo prevenir la sensibilidad dental

Prevenir la sensibilidad dental es posible siguiendo algunos hábitos sencillos de cuidado bucodental.

Entre las recomendaciones más importantes se encuentran:

  • Utilizar cepillos de dientes de cerdas suaves

  • Evitar cepillarse los dientes con demasiada fuerza

  • Reducir el consumo de alimentos y bebidas muy ácidas

  • Usar pasta dental adecuada para dientes sensibles

  • Realizar revisiones periódicas con el dentista

Además, acudir regularmente al dentista permite detectar de forma temprana problemas como desgaste dental, caries o enfermedades de las encías que podrían provocar sensibilidad dental.

¿Notas molestias al consumir alimentos fríos o calientes?

En Clínica Dental FOS, en Sevilla, estaremos encantados de ayudarte a recuperar el confort y cuidar de tu salud bucodental.

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